Washington – El presidente de Estados Unidos,
Donald Trump, pidió este lunes al Gobierno de Australia que conceda asilo a la
selección femenina de fútbol de Irán que participó en la Copa de Asia y
advirtió de que Washington recibirá a las deportistas si el país austral no
accede a refugiarlas.
«Australia está cometiendo un
terrible error humanitario al permitir que obliguen a la selección nacional
femenina de fútbol de Irán a regresar a Irán, donde muy probablemente serán
asesinadas. No lo haga, señor primer ministro, concédales ASILO», dijo Trump en
un mensaje en su red Truth Social dirigido al primer ministro Anthony Albanese.
El mandatario aseguró en la misma
publicación que EE.UU. «las recibirá si ustedes no lo hacen».
Poco después, Trump anunció en un
segundo mensaje en Truth que había hablado con Albanese. «¡Él se está ocupando!
Cinco ya han sido atendidas y el resto está en camino», dijo en referencia a
cinco jugadoras que habrían solicitado refugio en la nación australiana.
«Sin embargo, algunas consideran que
deben regresar porque están preocupadas por la seguridad de sus familias,
incluidas amenazas contra sus familiares si ellas no vuelven. En cualquier
caso, el primer ministro (Albanese) está haciendo un muy buen trabajo en esta
situación tan delicada. ¡Dios bendiga a Australia!», agregó.
Las declaraciones del presidente
estadounidense llegan cuando la guerra lanzada por Washington e Israel contra
Irán ya avanza en su segunda semana mientras continúan los bombardeos sobre la
república islámica, que ha contestado con ataques sobre países árabes con
presencia militar estadounidense.
Las futbolistas iraníes fueron
llamadas traidoras por Teherán por no cantar el himno nacional el pasado lunes,
durante su debut en el campeonato en un partido contra la selección de Corea
del Sur.
El equipo femenino, que sí cantó el
himno nacional en su segundo y tercer partidos, concluyó este domingo su
participación en el torneo.
Hasta el momento, ni el primer
ministro, Anthony Albanese, ni el responsable de Inmigración, Tony Burke, se
han pronunciado directamente sobre esta cuestión.
Varias organizaciones de derechos
humanos han denunciado la situación de la selección iraní y la amenaza a la que
se enfrentan si regresan al país, mientras que el sindicato de jugadores FIFPRO
para Asia/Oceanía pidió este lunes «garantizar la seguridad» de las jugadoras.
La clasificación de la selección
iraní para la Copa de Asia femenina, la primera desde 2002, ha sido celebrada
por activistas que defienden la igualdad de género, especialmente por la
opresión que impone el régimen iraní a las mujeres, como el uso obligatorio del
velo en espacios públicos. EFE









