Miami – El presidente de Estados
Unidos, Donald Trump, reunirá el sábado en Miami a mandatarios como el
argentino Javier Milei y el salvadoreño Nayib Bukele en un encuentro que
perfila su propia «cumbre de las Américas» de la derecha, al consolidar la
ciudad como epicentro de un bloque latinoamericano alineado con Washington y
del que quedan fuera gobiernos como los de México, Brasil y Colombia.
A la ‘Cumbre del Escudo de las
Américas’ de Trump asisten también los mandatarios de Bolivia, Costa Rica,
Ecuador, Honduras, República Dominicana, Panamá, Paraguay y Trinidad y Tobago,
además de José Antonio Kast, presidente electo de Chile, quienes se han
ajustado a EE.UU. en migración, narcotráfico y la relación con Cuba.
Con este encuentro, Estados Unidos
busca «reemplazar a la Cumbre de las Américas» que lanzó el Gobierno de Bill
Clinton en 1994 en Miami, pero «con solo aquellos que se llevan bien con el
presidente Trump», considera Eduardo Gamarra, experto en política
latinoamericana de la Universidad Internacional de Florida (FIU).
«Esta cumbre de individuos
ideológicamente alineados con el presidente Trump va a servir dos propósitos:
terminar el proceso de la Cumbre de las Américas, donde venían tipos que no
estaban alineados, y más o menos, de alguna manera, señalar la obsolescencia de
la OEA (Organización de Estados Americanos)», dice.
Los temas: narcotráfico y Doctrina Monroe
La reunión se enmarca dentro del combate
militar de Washington al narcotráfico en Latinoamérica y el relanzamiento de la
Doctrina Monroe en la Administración de Trump, que justifica intervenir en la
región por seguridad nacional, añade el profesor de política internacional.
De hecho, en vísperas de la cumbre,
el secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth, lideró en Miami la conferencia
inaugural de las ‘Américas contra los carteles’ en la que urgió a casi 20
gobiernos latinoamericanos y caribeños combatir a los «narcoterroristas» al
advertir de que EE.UU. está listo para una ofensiva en solitario.
Mientras la portavoz de la Casa
Blanca, Karoline Leavitt, afirmó el miércoles que el ‘Escudo de las Américas’
busca promover la seguridad en la región con países que «han formado una
coalición histórica» para «abordar la migración ilegal y masiva, así como la
amenaza de bandas criminales, narcotraficantes y terroristas».
Trump también buscaría que
Latinoamérica se comprometa a frenar la influencia de China e Irán bajo la
perspectiva de la Doctrina Monroe, por lo que podría haber un pronunciamiento
en ese sentido, previó Gamarra.
Una nueva alineación ideológica
El evento también persigue un nuevo
«alineamiento ideológico frente a otros gobiernos» de izquierda, como el de
Gustavo Petro en Colombia, Claudia Sheinbaum en México, y Luiz Inácio Lula da
Silva en Brasil, quienes están excluidos pese a cooperar con EE.UU. en
seguridad, apunta el consultor político Daniel Kersffeld.
Los mandatarios invitados también
están alineándose con la Casa Blanca en sus relaciones con Cuba y en respaldar
la intervención de Estados Unidos en Venezuela, observa el analista argentino,
experto en política latinoamericana.
«Básicamente, desde el momento donde
este alineamiento se convierte en automático, como el caso de Argentina, el
primer elemento que se pierde es una política exterior autónoma. Por lo tanto,
estos países van a terminar haciendo lo que se les diga desde Washington»,
señala en una entrevista.
Tan solo esta semana, el gobierno del
presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, realizó el primer operativo militar
conjunto con Estados Unidos contra «narcoterroristas» y expulsó a toda la
misión diplomática de Cuba del país.
Miami, epicentro de la derecha latinoamericana
La reunión consolida a Miami como
epicentro de la derecha latinoamericana, coinciden tanto Gamarra como
Kersffeld, pues la ciudad alberga a hispanos conservadores que huyeron de
gobiernos de izquierda.
El profesor de FIU también resalta el
significado de que Trump lance una nueva cumbre en la misma ciudad en la que
Clinton, del Partido Demócrata, lanzó una iniciativa abierta a toda la región
hace tres décadas.
Mientras el analista argentino
destaca que la reunión ocurre en Florida, estado en el que el presidente
estadounidense fijó su residencia y «la puerta de entrada del Caribe a Estados
Unidos». EFE

No hay comentarios.:
Publicar un comentario