Shanghái (China) – El italiano Andrea Kimi
Antonelli (Mercedes) culminó este domingo un fin de semana histórico al hacerse
con la victoria en el Gran Premio de China, siendo el segundo más joven de la
historia en subirse a lo más alto del podio tan sólo un día después de
convertirse en el ‘poleman’ más precoz de la Fórmula 1.
A sus 19 años, Antonelli logró
hacerse el sábado con el récord que ostentaba toda una leyenda de la
competición como el alemán Sebastian Vettel desde 2008, aunque tenía imposible
desbancar al cuatro veces campeón mundial Max Verstappen (Red Bull), quien se
hizo con la victoria en España 2016 con tan solo 18 primaveras.
Por detrás del italiano accedieron al
podio su compañero de equipo y vigente líder de la clasificación, el británico
George Russell, y el compatriota de este último, Lewis Hamilton, enzarzado en
una bonita pugna con su acompañante en Ferrari, el monegasco Charles Leclerc
(4º).
Mercedes tenía todo de cara para
repetir la historia de McLaren el año pasado: ganar los dos primeros Grandes
Premios del año, uno de ellos con cada piloto. Y aquello acabó bien para el
equipo ‘papaya’, que coronó al británico Lando Norris como campeón mundial y se
hizo con la corona en el campeonato de constructores.
Este año, la historia ha cambiado:
McLaren, sin descolgarse del todo, sigue por detrás de Mercedes y Ferrari. Y
este domingo, para más inri, su jornada fue nefasta: tanto el australiano Oscar
Piastri -ganador el año pasado en Shanghái- como Norris, que habían clasificado
5º y 6º, se quedaron sin salir por averías de última hora.
Tampoco pudieron competir el
brasileño Gabriel Bortoleto (Audi) ni el tailandés Alexander Albon (Williams).
Entre los principales beneficiados, el argentino Franco Colapinto (Alpine), que
se quedó fuera de la última ronda clasificatoria (Q3) por cinco milésimas y que
clasificó 12º. Al poco de empezar la carrera, ya era sexto, y logró finalizar
en la 10ª posición para llevarse un punto, susto con el francés Esteban Ocon
(Haas) mediante.
También sumó otro hispanohablante: el
español Carlos Sainz (Williams), llevándose dos enteros para su marcador al
acabar noveno, y eso que arrancaba 17º.
Otra gran salida de Ferrari
Con Zhou Guanyu fuera de la parrilla
-actualmente es el piloto de reserva de Cadillac-, el favorito de la afición
china es el séptuple campeón mundial y piloto más veces ganador (6) en
Shanghái, el británico Lewis Hamilton, que el año pasado pudo volver a festejar
en China tras imponerse en la carrera al esprint.
El veterano piloto hizo las delicias
de sus seguidores con una excelente salida, una fase en la que los Ferrari
siguen aventajando a los Mercedes, pero estos últimos tardaron apenas cuatro
vueltas -dos, en el caso de Antonelli- en volver a copar los dos puestos de
cabeza.
El trazado de Shanghái permitía una
mayor recarga de las baterías que en Melbourne, pero la contrapartida son los
problemas de granulado (‘graining’), especialmente para la rueda frontal
izquierda, en parte también por las temperaturas relativamente bajas del
asfalto. La clave, más que en la velocidad pura, residía en la gestión de ambas
facetas.
Verstappen prolongaba su «desastroso»
fin de semana con un monoplaza «inconducible»: salió con blandos y fue de los
primeros en sufrir. En la octava vuelta, ya le decía a su escudería por radio
que su goma estaba «muerta».
Dos trazadas más tarde, entraba a
boxes… justo antes de que saliese el coche de seguridad por el abandono del
canadiense Lance Stroll (Aston Martin). Sainz también se vio perjudicado por
esa coincidencia, aprovechada por los Mercedes y Ferrari para cambiarse de
calzado. Todos, con duros.
Hacia el límite del primer tercio de
carrera, Antonelli sufría el acoso de Hamilton pero le conseguía mantener a
raya. «Necesito más potencia», se quejaba el británico. Su compatriota Russell,
que se había descolgado por problemas de agarre, recuperaba espacio y, además,
marcaba vuelta rápida provisionalmente.
Por delante, con Antonelli ya
desmarcado, Hamilton y Leclerc empezaron a pugnar sin descanso a mitad de
carrera… y Russell aprovechó para colarse entre ambos primero y para ponerse
segundo al terminar la vuelta 29. Y de ahí al final, sin grandes novedades en
el frente en la parcela de cabeza.
Alonso y Verstappen, K.O.
Sí hubo incidentes por detrás: el
español Fernando Alonso (Aston Martin), que había mostrado su confianza en
acabar la carrera, no pudo cumplir al retirarse en la vuelta 35. Otra leyenda
de la parrilla, Verstappen, también se marchó antes de tiempo (vuelta 46).
Hasta siete abandonos se produjeron.
El otro hispanohablante de la
parrilla, el mexicano Sergio ‘Checo’ Pérez (Cadillac), acabó 15º, el último
entre los ‘supervivientes’ que finalizaron el rodaje, aunque en su vuelta a la
competición tras un año en blanco es consciente de que llega para ayudar a
crecer a una escudería debutante.
La cita de Shanghái fue la segunda
prueba del campeonato en 2025, y la primera en celebrarse con el formato
especial que incluye carrera al esprint, la cual se celebró este sábado y se
saldó con victoria para Russell, que ya se había encaramado a lo más alto del
podio en el Gran Premio de Australia.
Tras recorrer 305,3 kilómetros
repartidos en 56 vueltas a los 5.451 metros de la pista shanghainesa, los
pilotos volverán a competir el próximo 29 de marzo en el circuito de Suzuka,
donde se celebrará el Gran Premio de Japón.
Después, un mes de parón: las
siguientes paradas del campeonato eran en Baréin (12 de abril) y Arabia Saudí
(19 de abril), pero la FIA confirmó este fin de semana su cancelación, al menos
en las fechas inicialmente previstas, por la guerra en Oriente Medio, por lo
que habrá que esperar al 3 de mayo para el Gran Premio de Miami. EFE

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