Solda (Italia) – Mikaela Shiffrin, posiblemente la mejor de todos los
tiempos, tendrá que esperar para festejar su primera medalla en los Juegos de
Milán-Cortina d’Ampezzo y engrosar de esa forma su estratosférico palmarés. Las
austriacas Ariane Rädler y Katharina Huber se proclamaron campeonas olímpicas
de combinada de esquí alpino, al ganar la prueba disputada este martes en la
estación de los Dolomitas que completa la nomenclatura de la XXV cita olímpica
invernal, donde la estrella estadounidense, junto a Breezy Johnson, no pasó del
cuarto puesto.
Huber -que
completó en el eslalon- y Rädler -que había marcado el segundo tiempo en el
descenso- cubrieron las dos mangas en un tiempo ganador de dos minutos, 21
segundos y 66 centésimas, sólo cinco menos que las alemanas Kira Weidle y Emma
Aicher, que capturaron la medalla de plata -la segunda de esta última, después
de la del descenso del domingo- de una modalidad que debuta con este formato
-por parejas- en el calendario olímpica.
Las
estadounidenses Jacqueline Wiles y Paula Moltzan acabaron en tercera posición,
a 25 centésimas de la pareja austriaca; relegando al cuarto puesto a Breezy
-que había marcado el mejor tiempo en el descenso- y a Shiffrin, que partían
como teóricas favoritas, se tuvieron que conformar con el cuarto puesto, a 31
centésimas del crono ganador de las austriacas.
Shiffrin,
de 30 años, coleccionista de récords (107 victorias en Copa del Mundo, en la
que apunta a su sexta victoria final) con un palmarés aún más sobresaliente,
sucedía en el foco informativo a su compatriota Vonn, otro mito del esquí
alpino, que había vuelto a ganar a los 41 años -plusmarca histórica- con una
rodilla de titanio y que mantuvo en vilo a todos al anunciar que iba a competir
en los Juegos con la otra -la izquierda- lesionada.
Eso,
después de romperse el ligamento cruzado anterior y dañar el menisco hace dos
viernes en Crans Montana (Suiza); y antes de asustar al mundo con el
espectacular accidente que en la parte alta de la mítica Tofana, en la que
había ganado doce veces y de la que tuvo que ser evacuada en helicóptero
La estrella
de St. Paul (Minesota), cuatro veces ganadora de la Copa del Mundo, en la que
cuenta 84 triunfos -45 en descenso, dos de ellos este curso-, que sufrió una
complicada fractura de tibia izquierda no se arrepintió por haber competido y
explicó, a última hora del lunes, que el accidente nada tuvo que ver con la
rodilla dañada.
«Mi sueño
olímpico no terminó como había soñado (…) Y al igual que en las carreras de
esquí, en la vida también asumimos riesgos. Soñamos. Amamos. Saltamos. Y a
veces caemos. A veces nos rompen el corazón. A veces no logramos los sueños que
sabemos que podríamos haber tenido. Pero esa es también la belleza de la vida:
podemos intentarlo. Lo intenté. Soñé. Salté», escribió, en un emotivo
comunicado, Vonn, Premio Princesa de Asturias de los Deportes en 2019, y con
once medallas en grandes eventos, incluido un oro olímpico en Vancouver
(Canadá) -hace 16 añós- y dos oros mundiales, en Val d’Isere (Francia) -hace
17-.
Con el
mundo del deporte en general, no sólo el invernal, deseándole una pronta
recuperación a Lindsey, la competición siguió adelante y, cuando todos
esperaban el primer oro en Cortina de Shiffrin, ‘Mika’ resucitó los fantasmas de
Pekín 2022, unos Juegos en los que fue noticia, pero por no haber ganado una
sola medalla en las seis pruebas en las que compitió.
Es más,
Breezy -oro olímpico el domingo en descenso- había marcado el mejor tiempo en
ese segmento; y fue Shiffrin, con un inusual decimoquinto crono en el eslalon,
la que echó por tierra las esperanzas de la pareja favorita.
Breezy
-flamante campeona olímpica de descenso- había cubierto os 2.572 metros de la
mítica pista Tofana -con salida a 2.320 metros de altitud y un desnivel de 760-
en un minuto, 36 segundos y 59 centésimas, sólo seis menos que Rädler, a la que
Huber le efectuó un ‘upgrading’ de plata a oro, simplemente con marcar el
décimo crono en el eslalon.
Gracias a
un sensacional eslalon de Aicher (plata en el descenso del domingo), que fue la
mejor en la parte técnica, la pareja alemana, con la que Kira Weidle había
logrado el quinto puesto en el segmento de velocidad, avanzó cuatro puestos y
capturó la plata.
Las
estadounidenses Jacqueline Wiles -que había firmado el cuarto tiempo, a 45
centésimas del de su Breezy, en el descenso- y Paula Moltzan, acabarían sacando
del podio a sus compatriotas. La primera medalla de Shiffrin, que es la gran
favorita en el eslalon y también disputa el gigante, debe esperar. EFE

No hay comentarios.:
Publicar un comentario